En los últimos meses se han publicado notas ofensivas en ciertos medios de comunicación electrónicos e impresos en contra de  algunas diputadas integrantes de esta cámara de todas las expresiones políticas. Dichas notas publicadas han violentado la dignidad de nuestras compañeras diputadas, pues han tratado de desacreditarlas por su forma de vestir, por su apariencia o haciendo comparaciones peyorativas y destructivas. Estas publicaciones violentan la dignidad de las mujeres y fomenta los estereotipos de género.

Estas expresiones se dan en un marco de total desconocimeinto de las leyes mexicanas que protegen el derecho de todas las mujeres a vivir libres de violencia como la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, la Ley General de Igualdad entre Mujeres y Hombres, y de los tratados internacionales como la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW) y la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer “Convención de Belém Do Pará”.

Los medios de comunicación electrónicos e impresos juegan un doble papel en relación con la violencia contra las mujeres: por un lado son un espejo que refleja la violencia estructural que las mujeres padecen en México, y por el otro, contribuyen a perpetuar la misma, a partir de la promoción de estereotipos de género y de contenidos ofensivos, discriminatorios y degradantes para las mujeres.

Los medios de comunicación tienen una enorme responsabilidad social con los millones de niñas y mujeres que viven violencia en nuestro país. La influencia que ejercen los medios masivos de comunicación puede ser canalizada hacia la erradicación de los distintos tipos de violencia contra éstas y no fomentándola.

Hacemos un llamado a los medios de comunicación a conducirse con ética y responsabilidad y a sumarse al gran esfuerzo que la sociedad y el estado realizan para evitar la naturalización y cosificación de las mujeres, con el firme compromiso de trabajar en la construcción de una nueva cultura de respeto, de no discriminación y de igualdad entre mujeres y hombres.

La Cámara de Diputados trabajará coordinadamente a efecto de generar acciones que prevengan, erradiquen y sancionen actos como el que hoy se aborda. No permitiremos que continuen estos agravios que solo buscan ridiculizar a las legisladoras de esta Cámara. Asumimos que en nuestra calidad de representantes sociales estamos expuestos y expuestas al doble escrutio de la opinión pública y de los medios de comunición, pero éste debe limitarse a nuestro trabajo legislativo y comportamiento ético.

Desde esta Alta Tribuna rechazamos la violencia contra nuestras compañeras legisladoras realizada por estos medios de comunicación; hacemos un enérgico llamado a que los medios de comunicación, todos, contribuyan en la construcción de un país democrático y que promuevan a través de sus contenidos cambios que fomenten las relaciones igualitarias entre mujeres y hombres, mediante mensajes que eliminen la discriminación y la violencia de género.

El compromiso del Estado, los medios de comunicación y de la sociedad debe ser claro:  La violencia y la discrminación contra las mujeres no puede reproducirse ni tolerarse, pues de lo contrario se impedirá la construcción nación respetuosa igualitaria y garantista del ejercicio de los derechos y libertades de todas y todos.