Antes de llegar a la presentación de este punto de acuerdo, hicimos énfasis en la importancia de habilitar al Instituto Mexicano de la Juventud con las mejores condiciones para el cumplimiento de sus objetivos. Desde la asignación de presupuesto para su operación en diciembre pasado, hasta la reforma a diversas disposiciones de su ley respectiva para ampliar y mejorar el impacto social de sus decisiones sobre la población joven.  

Sin embargo, no hemos tenido respuesta. A partir del pasado primero de diciembre, el Poder Ejecutivo Federal ha ejercido sus facultades legales para nombrar a las y los titulares del gabinete de gobierno, que por cierto, no cumple con una integración equitativa e igualitaria entre los géneros. De un total de 25 Secretarías de Estado, sólo 3 son ocupadas por mujeres: el 88 por ciento del gabinete es ocupado por varones y en consecuencia, las decisiones y políticas públicas que ahí se generan, carecen de una perspectiva de género.

De la edad ya ni hablamos, el promedio de edad en ese gabinete es de 51 años. Ni una sola persona joven se incluyó en la primera línea de gobierno de este país. En el gobierno federal no existe la perspectiva de género y mucho menos la perspectiva joven.

Los días pasaron y los meses también, ¿qué tenemos? Tenemos casi 5 meses a partir del primero de diciembre, sin contar con la o el titular del Instituto Mexicano de la Juventud, cuya importancia es de todas y todos conocida. Los silencios también dicen mucho, la omisión  que tenemos en el órgano rector de las políticas públicas para jóvenes en México, nos demuestra que para el gobierno actual no somos prioridad.

Entre otras facultades, el instituto tiene la responsabilidad de definir e instrumentar una política nacional de juventud, que permita incorporar plenamente a las y los jóvenes al desarrollo del país, sin que hasta el momento, haya una persona responsable para su cumplimiento. Se trata de más de 30 atribuciones y facultades del instituto para atender a más de 36 millones de jóvenes que no están siendo atendidas, nos encontramos frente a una omisión total del titular del ejecutivo federal respecto a las necesidades y exigencias de las juventudes en nuestro país.   

Actualmente, el gobierno federal implementó una campaña de difusión sobre foros y reuniones para la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo, sin tomar en cuenta las opiniones y aportaciones que desde el Instituto Mexicano de la Juventud se podrían obtener de haber sido designado su titular, ya que otra de sus actividades fundamentales, es la elaboración del Programa Nacional de Juventud que tiene por objeto orientar la política nacional para jóvenes.

De ese tamaño es la omisión. Las únicas voces que se han escuchado frente a las graves condiciones de exclusión y desigualdad en la que nos encontramos las y los jóvenes, han salido de este salón. Ninguna autoridad responsable en el gobierno federal ha dado la cara para definir en conjunto la política nacional en materia de juventud.

Es lamentable que se tengan que aprobar este tipo de dictámenes para señalar graves omisiones en la Administración Pública Federal. En esta Cámara de Diputados y en especial en la Comisión de Juventud, vamos a estar siempre pendientes de los asuntos relevantes para las y los jóvenes de México.  

En el Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática no vamos a dejar de denunciar estas omisiones en agravio de millones de jóvenes. Es por ello que nuestro voto es a favor de este dictamen.

Nuestro voto a favor es para hacer un llamado al gobierno federal, para que nos vean y nos escuchen. Para que nos tomen en cuenta como parte estratégica del desarrollo en nuestro país.