Palacio Legislativo, 06 de marzo de 2013.

AGENDA INTEGRAL EN MATERIA DE JUVENTUD

SENADO DE LA REPÚBLICA

ENCUENTRO CON LA COMISIÓN DE JUVENTUD Y DEPORTE

 

BUEN DÍA,

 

Senador Carlos Alberto Puente Salas, Presidente de la Comisión de Juventud y Deporte en el Senado de la República, senadora Lilia Guadalupe Merodio Reza, senadores: Daniel Gabriel Ávila Ruíz, Roberto Armando Albores Gleason, integrantes de la misma comisión; bienvenida y bienvenidos todos a esta sede de la Cámara de Diputados, es un gusto recibirlos, espero que sea la primera de muchas reuniones que tengamos en conjunto, siéntanse como en su casa.

 

El hecho de que estemos trabajando como lo suelen hacer las comisiones bicamerales me parece que es de la mayor importancia, sobre todo por el tema que a todas y todos nos interesa: la posibilidad de que millones de jóvenes en todo el país puedan aspirar a un desarrollo integral, que tengan la opción de un mejor futuro y la expectativa de mayores opciones en condiciones de igualdad; habría que explorar la pertinencia de realizar estas reuniones de ambas comisiones en forma permanente.

 

En pleno siglo veintiuno, los principales obstáculos en la vida de hombres y mujeres jóvenes, siguen siendo la desigualdad, la discriminación y la falta de oportunidades. Nosotras como legisladoras y legisladores en el H. Congreso de la Unión, tenemos la obligación de coordinar nuestro trabajo y de ofrecer los mejores resultados para la cuarta parte de la población total del país que es joven; más de 36 millones de personas con una visión crítica y con ganas de participar activamente en los temas de la Agenda Política Nacional.

 

Uno de esos temas, es la minuta con proyecto de decreto por el que se reforman y adicionan los artículos cuarto y 73 de nuestra Constitución Política, para reconocer expresamente el derecho de las y los jóvenes al desarrollo integral. Como ya ustedes lo saben, el dictamen se aprobó el primero de marzo del 2012 aquí en Cámara de Diputados, y de manera coincidente, la recibieron en el Senado de la República un día como hoy, el seis de marzo pero del año pasado.

 

Las bondades y beneficios de esa reforma constitucional, consisten en la protección de los derechos humanos y garantías constitucionales de las y los jóvenes; se faculta al Congreso de la Unión para legislar en materia de juventud y en consecuencia, facilitar las leyes necesarias que determinen la concurrencia entre la federación, las entidades federativas y los municipios.

 

La reforma no es menor, pero al día de hoy, sigue sin aprobarse. Apelamos al buen juicio y colaboración de las senadoras y senadores de las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y Estudios Legislativos de la cámara revisora, para que a la brevedad posible, contemos con mejores instrumentos que nos permitan legislar en materia de jóvenes.

 

Pero esta reforma constitucional no es el único punto de interés con el Senado de la República, tenemos pendiente la ratificación de la Convención Iberoamericana de Derechos de los Jóvenes, firmada por nuestro país desde el pasado once de octubre de 2005 y que a grandes rasgos protege los derechos humanos de las juventudes bajo el principio de la no discriminación.

 

Después de varios exhortos y puntos de acuerdo, el Poder Ejecutivo Federal tampoco ha cubierto los requerimientos de información para proceder a su ratificación, situación que ya ha sido cumplida por países como Ecuador, Costa Rica, Honduras, Uruguay y Bolivia; me parece que México no se puede quedar atrás en materia de ampliación y protección de los derechos humanos, tanto en nuestro marco jurídico, como en tratados y convenios internacionales.

 

Yo en lo particular tengo la convicción de que en el tema de jóvenes pueden existir las diferencias ideológicas pero no así los colores o diferencias de partidos. Sexenios van y sexenios vienen sin ponernos de acuerdo, y los únicos afectados siguen buscando opciones a través de nuevos movimientos o expresiones sociales, a través del uso de las redes sociales o de formas innovadoras de participación y comunicación. El ímpetu de las juventudes de hoy está rebasando por mucho los mecanismos tradicionales de hacer política y nos dejan atrás, muy por debajo de sus expectativas y de la altura de los retos.

 

Otro de los grandes pendientes legislativos, es la aprobación de una ley general en materia de juventud. México es uno de los pocos países que a pesar de contar con un marco legal bastante amplio, carece de una ley que norme el carácter general de las políticas públicas y de la protección de derechos para las juventudes actuales. Al día de hoy, no contamos con ninguna ley que atienda de manera específica la problemática cotidiana de las y los jóvenes, situación que ya se da por ejemplo en los casos de la población indígena, de los adultos mayores e incluso de la infancia, por citar algunos casos. Situación que nos coloca de alguna manera, en un contexto de vacío legal o desventaja para la garantía y cumplimiento de nuestros derechos fundamentales.

 

Por último, debo decirles que la agenda legislativa del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática en materia de jóvenes es muy amplia, desde el acceso universal a los servicios de salud y educación, pasando por la inclusión laboral, hasta el tema del derecho a la recreación por ejemplo.

 

Debo hacer especial mención de la iniciativa de reformas y adiciones a los artículos tercero y octavo de la Ley del Instituto Mexicano de la Juventud, recién aprobadas por unanimidad el pasado 19 de febrero, con el objetivo de promover y proteger los derechos humanos de las y los jóvenes a través de sus garantías constitucionales, e incluir al Instituto Nacional de las Mujeres en la junta directiva del mismo instituto, para introducir la perspectiva de género en el diseño y aplicación del Programa Nacional de Juventud.

 

Como una de las diputadas promoventes de dicha iniciativa, les solicito atentamente someterla a discusión lo antes posible. Quiero aprovechar su presencia para encargarles de manera especial, la aprobación de esta reforma que se turnó al Senado de la República como cámara revisora.

 

Sin más, les reitero nuestra mejor disposición para trabajar en conjunto, para aprobar los temas que sean necesarios, lograr un avance real de las juventudes en nuestro país, y para ofrecer lo mejor de nosotras y nosotros como legisladores, por esta causa, la causa joven.

Muchas gracias.